Maigmó por l'Estret. Barranc d'Eixau. Bajada por Revolcador. Agost


Maigmó por l'Estret. Barranc d'Eixau. Bajada por Revolcador. Agost La ruta, tiene Inicio en la desviación a Casa de Sarganella de Dalt de la carretera que va a Agost desde la A7 en el punto de cruce con la Vía verde del Maigmó. 
 
Fue en las primeras décadas del siglo XX, en plena dictadura del general Miguel Primo de Rivera, cuando se comenzó a construir el trazado ferroviario que debía unir las ciudades de Alcoy y Alicante. Las obras comenzaron en el año 1928, pero, debido a diferentes retrasos, contratiempos y a la atroz Guerra Civil Española, la vía del ferrocarril nunca llegó a finalizarse. 
 
Afortunadamente, ya en años recientes, la Diputación de Alicante comenzó a acondicionar el trazado en el año 2001. La longitud de la Vía Verde del Maigmó es de 22 kilómetros. Cuenta con 2 viaductos y 6 túneles, para los cuales es aconsejable utilizar linterna. 
 
Son numerosos los rincones de interés geológico que podemos observar por la zona. Los pliegues de la sierra del Ventós, cuyo origen se debe al choque entre las placas Africana y Euroasiática. En el barranc Blanc destacan las cárcavas de las laderas, en constante erosión por el efecto de las lluvias, sobre todo torrenciales. También destaca un diapiro en el anterior barranco, que es un afloramiento de rocas de menor densidad entre rocas más pesadas y jóvenes. 
 
Son abundantes los flujos de detritos, es decir, masas de agua saturadas de barro y rocas, que, tras episodios remotos de diluvio o deshielo, descendieron ladera abajo cual avalancha. Y la Capa Negra de Agost, uno de los lugares del mundo donde se pueden observar los vestigios del meteorito caído hace 66 millones de años en la Península del Yucatán (México), el cual, según se cree, acabó con los dinosaurios. 
 
Al inicio andamos por la vía verde en dirección Oeste. Una vez atravesado el túnel enlazamos con la pista Camí de Catí, lindando con la Rambla de la Zarza y con espléndidas panorámicas a la Sierra de la Silla del Cid y los Rassos del Catí. 
 
La pista va ascendiendo suavemente. Buscando un poco más de emoción nos desviamos al interior de la Rambla de la Zarza para remontar la ladera. Sin demasiadas dificultades llegamos a la Casa de l'Estret d'Agost. Punto en el que retomamos la pista forestal en dirección a L'Estret, un espectacular estrechamiento del barranco formado por la erosión del agua. 
 
El camino se vuelve más sinuoso al llegar a l’Estret, un estrecho portillo flanqueado por dos altos farallones rocosos, donde el cauce de la rambla adquiere mayor profundidad debido al proceso erosivo producido por lluvias torrenciales. 
 
Más adelante quedamos a nivel del lecho de la rambla, punto en que dejamos la pista por la derecha, para coger un sendero que nos adentra en el cauce del Barranc de l’Eixau. 
 
Un lecho poco profundo y sin obstáculos con vegetación y pinos. El lecho del barranco se convierte prácticamente en un sendero. En la ladera del barranco nos encontramos una cueva y más adelante los restos de un viejo Land Rover siniestrado y desguazado. 
 
Continuamos remontando el barrancohasta que la senda sale del cauce superando una pequeña rampa, y conecta con la pista de tierra que sube hasta el Collado de l’Eixáu. 
Comienza quizás la parte más monótona de la ruta, un largo recorrido por la ancha pista de tierra en la que tenemos que superar un fuerte desnivel. 
 
En el Coll de l’Eixau (1.079 m.) después del cartel de Micro Reserva de Flora nace una senda que remonta la ladera hasta situarnos a los pies de la pared rocosa del Maigmó. Mirando hacia atrás las vistas son grandiosas al Maigmonet. 
 
Entramos en un estrecho pasillo entre las carrascas y las rocas que unos metros después se abre un poco y en la pared aparece delante la primera “Grapa”. Antes había un cable que te ayudaba a izarte a ella. Son unos ocho metros de trepada vertical para gente sin vértigo. 
Hay que buscar apoyos y agarres en la pared para llegar a la segunda y última grapa, situada unos metros más arriba. 
 
Tramos de cadena nos ayuda a izarnos hasta llegar a una pequeña repisa. Pasamos por un angosto trecho donde las carrascas hacen de quitamiedos para llegar a una cornisa de la que tenemos que descender o destrepar, ayudados por otro trozo de cadena. 
 
Pasado el paso estrecho llegamos a una zona abierta donde vemos los grandes peñascos de la cumbre. Debemos ir en diagonal hacia la izquierda, buscando una pared lisa por cuyo borde tenemos que pasar. 
 
Hay colocado un cable de acero sujetado con bridas, que a modo de pasamanos nos ayuda a superar este tramo. El cable es fino y demasiado holgado y resulta difícil distinguirlo de la roca. 
 
Remontamos por la izquierda otra cornisa. Desde este punto ya se divisa la cumbre del Maigmó. Solo nos queda una pequeña trepada para salvar el último escalón con la ayuda de una grapa y salir a la cumbre. Al izarnos en la grapa, es preferible salir hacia la derecha, así evitaremos tener que dar un pequeño salto en la cresta para llegar al vértice geodésico del Maigmó (1.296 m.) 
 
Desde la cima la panorámica es espectacular, podemos ver la Sierra del Cid, Cabezó D’Or, Puig Campana, Penya Migjorn. 
 
Tras tomar algo y disfrutar de las vistas un rato iniciamos el descenso, nosotros optamos por bajar por el lado norte aunque luego rodeamos un poco la roca para coger la senda que nos llevará hasta el Revolcador (1052 m). La senda al principio cuesta de encontrar pero una vez cogida es una cómoda senda que nos permite avanzar a buen ritmo. 
 
Desde el Revolcador en adelante viene la parte de la ruta que menos me ha gustado ya que el terreno es con mucha pendiente y muy resbaladizo. Mucha piedra suelta que dificulta el agarre, donde hay que bajar con cuidado de no dar un traspiés y tener un susto. Tramo no apto para todo el mundo. Imprescindible tener experiencia. 
 
Superado este tramo, llegamos a una pista que rápidamente abandonamos e iniciamos un segundo tramo de descenso por una senda que discurre por unos bancales, que es algo más cómoda que el descenso anterior pero sigue siendo de gran incomodidad 
 
Finalizada la zona de bancales atravesamos unos campos para llegar a la vía verde y realizar los últimos metros de la ruta, hasta el punto desde donde la hemos iniciado. 
 
La ruta aquí descrita, puede catalogarse de difícil por la dificultades técnicas de algunos de sus tramos y el exigente desnivel que salvamos. La descripción de la ruta, así como los tracks para GPS son orientativos. Queda bajo la responsabilidad de quién la realice, tomar las medidas de seguridad apropiadas para el itinerario, que dependerán de las condiciones climatológicas, así como la preparación tanto técnica como física de la persona que la lleve a cabo. Quede bien claro que todo lo indicado (track y comentarios) es meramente a nivel informativo y sin ningún otro tipo de ánimo, eximiéndose el autor de responsabilidad alguna, ante cualquier percance que pudiera sufrir quién por voluntad propia o inducida realice la ruta. 
 

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