Nacimiento del río Vinalopó. Banyeres de Mariola






Es una ruta que transcurre íntegramente dentro del Parque Natural de la Serra Mariola, un parque natural en el interior de las provincias de Alicante y Valencia con más de 17.000 hectáreas.

Limitando con las poblaciones de Alcoy, Concentaina, Muro, Banyeres y Bocairent, esta sierra fue declarada en el año 2002 como Parque Natural. Un Parque Natural de gran importancia medioambiental al poseer varias cumbres que sobrepasan los 1.000 metros. Algunos ejemplos con el Morro del Comptador o el Montcabrer.

Comenzamos la ruta junto al polideportivo cementerio de Banyeres de Mariola. En el polideportivo dejamos el coche y empezamos a andar , junto al cementerio y pronto nos desviamos por el camino de tierra que tenemos a nuestra derecha. Allí mismo un cartel nos da la bienvenida al parque natural.

Por camino asfaltado y siempre en descenso llegamos a un cruce con barrera. Por senda pasamos junto a dos grandes construcciones, dos grandes molinos. El primero de ellos era el Molí dela Campana y el segundo el Molí de Blanes, testigos de un industrial pasado reciente. En el molí de Blanes cruzamos un puente de madera para pasar al otro lado a la derecha porque allí hay unas pozas y pequeñas cascadas.

De especial interés es el Toll Blau, al que se accede tras pasar la fábrica de Blanes, al subir una pequeña loma, sale un sendero a la derecha, que nos lleva hasta el río, el problema es que para llegar, hay que meterse por el agua, y al realizar la ruta en febrero, y a pesar del buen tiempo, decidimos no hacerlo.

El Toll Blau, una evocadora cascada donde el agua cristalina fluye mansamente. Llegar a este privilegiado rincón de la Sierra de Mariola no es fácil, es necesario recorrer un escondido y minúsculo sendero que cruza las aguas del río. Lo más impresionante es la cascada escondida en este pequeño y tranquilo paraíso. ¡Aviso! En el camino no verás indicaciones para ir al Toll Blau

Volvemos atrás hastaretomar el camino que cogimos. En este punto, el camino se convierte en un sendero, tras cruzar el riachuelo por una “rustica” pasarela habilitada para no tener que entrar en la zona peligrosa.

Esta es la zona más bonita de la ruta, ya que entramos de lleno en un pequeño bosque junto al río, al que acompañamos aguas arriba, encontrando sauces, carrascas, juncos y otra flora y fauna, que viven regadas por las aguas del Vinalopó.

Transcurridos unos cientos de metros, encontramos un nuevo puente, que nos pasa a la margen derecha del río, y siguiente el sendero paralelo a las aguas del Vinalopó, vamos encontrando limpias pozas de agua con preciosos colores verdosos.

En esta zona del Parque Natural hay cartelería indicando que es un Área de Protección Integral, y que no está permitido el baño, con el fin de proteger el frágil ecosistema del río en este punto.

Pues sentimos decirlo, pero la gente no respeta nada, vimos muchas personas saltándose el vallado para mojarse los pies, y lo que es peor, muchos perros sueltos entrando y saliendo del río, con la consiguiente destroza que producían, y lo que puede afectar a la fauna del ecosistema acuática.

Finalmente, se llega a la Font de la Coveta, una curiosa cueva o cavidad en la roca de la montaña, de unos 2 metros de alto, por un metro o metro y medio de ancho.

Desde la fuente vemos brotar una limpia y cristalina agua, que fluye suavemente para formar una preciosa poza de agua.

Desde este punto, se puede seguir algún sendero más en dirección al interior de la sierra, o como fue nuestro caso, volver hacia el punto de inicio.

Existe un punto interesante a visitar en el camino de vuelta, se trata del Toll Blau, al que se accede tras pasar la fábrica de Blanes, en la ruta de vuelta, al subir una pequeña loma, sale un sendero a la derecha, que nos lleva hasta el río, el problema es que para llegar, hay que meterse por el agua, y al realizar la ruta en febrero, y a pesar del buen tiempo, decidimos no hacerlo.

La vuelta la realizamos por el mismo trayecto.


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